La intempestividad de la lluvia
Paulo Coelho nunca se me ha hecho un escritor aburrido ni malo, pero mucho menos pretencioso, sus lecturas nunca han llegado a fascinarme, sin embargo conservo un libro suyo por motivos muy personales.
Justo después de ese incidente corrí hacia arriba tomando un libro en mi camino y saliendo por los ventanales que dan hacia la azotea del primer piso.
Ha pasado rato desde que deje de llorar y comencé a leer desde una página aleatoria, jamás comprendí esa moda que apareció de la nada ¿porqué de pronto todos sufren una fascinación por escribir y leer acerca de putas? intento comprendes dicha fascinación, mas de una vez, sin embargo hay algo que sigue provocandome esa sensación desagradable que me saca de ese circulo de personas que considero comunes que son capaces de convencer con cualquier cosa que hasta yo podría predecir. No se en que punto de la lectura me perdí, seguramente a causa de la humedad en mis ojos, veo borroso en dirección hacia el cielo con esa incomodidad de que en cualquier instante en que cierre los ojos una lágrima caerá provocando una sensación de frío y ardor completamente indeseable.
"por favor" "Por favor" "por favor" "justo ahora, si también me abandonas... " digo para mi esperando la lluvia caer, una sensación inesperada me provoca parpadear repetidas veces sintiendo una ligera humedad en mi rostro para cuando al fin puedo abrir los ojos con naturalidad darme cuenta que la lluvia ha comenzado a caer de esa forma rítmica y liviana en que suele hacerlo cuando quiere reanimarme; esta vez no ha funcionado... sin embargo lo agradezco.
Me encuentro tendida en la azotea escuchando justo esas canciones que tanto me hacen reflexionar, siento como la música se atenúa a causa, probablemente del agua en el aparato, y siento como mis dedos situados en una pagina aleatoria al final de mi brazo sostienen lo que ahora parece ser papel mojado "perdóname" me disculpo con una persona que se encuentra ausente, me da pereza levantarme, al cabo de un rato ese aroma de viento helado, mi aroma preferido me invade y me hace sonreír, entro sin prestar atención al rastro de lluvia que dejo tras de mi, me aproximo al ordenador "el día primero olvide escribir, es tarde ya" en unos instantes iré a la cama sin soltar mi libro, por la mañana llorare al notar el estado deplorable en el que se ira a encontrar.
[ Mañana es mi jodidísima graduación.]
[ ...hoy quería cambiar de parecer.. ]
interesante, aun cuando ya es día segundo me lo ha marcado como del día primero..."gracias"
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